lunes, 25 de enero de 2010

Educacion ¿Para que?


Carmen María (nombre ficticio para preservar su identidad), es una niña de 9 años que vive en la zona rural del municipio de Guaymango, departamento de Ahuachapán, no tiene televisión en casa, menos computadora y lo único que quiere es terminar sexto grado para poder irse a San Salvador con una hermana y seguir estudiando, porque su sueño más grande es ser Licenciada en computación. Ella tiene claro que la educación que recibe es un derecho, que además puede jugar si hace las tareas bien y que no debe trabajar en la corta de café porque es muy pequeña, se lo han dicho en la escuela y en su casa. Cuando le preguntamos qué pensaban los niños y niñas de su grado, con la sinceridad de sus años nos respondió que la mayoría no piensan en ello, ya que la educación para qué sirve si los que tienen “pisto” son los mismos de siempre.

En 1989, la Asamblea General de las Naciones Unidas aprobó la Convención sobre los Derechos del Niño y fue firmada y ratificada por El Salvador en 1990: El artículo 28 de esta Convención dice que los Estados Partes reconocen el derecho del niño a la educación y menciona las condiciones de igualdad de oportunidades de este derecho para ejercerla.

Educación ¿para qué?, si los niños y niñas no escuchan en su casa y entorno que la educación tiene una razón, será difícil que se formen una realidad de lo que es la educación en sí misma.

Si no se educa la persona, nuestro ser humano queda abandonado a su suerte, la educación orienta, encamina, desarrolla y forma. La educación no se centra solo en la escuela, y no es sólo cosa de niños y niñas, incluye a los padres, madres, amigos, amigas, comunidad, iglesia, Estado, medios de comunicación, etc.

Mientras no entendamos que la educación es la base del presente y del futuro, seguiremos teniendo jóvenes que solo esperan tener 18 años para poder hacer cosas de adultos y ganarse el dinero de la manera más “fácil”.

Cuando eras niño o niña te preguntaste alguna vez ¿Educarme, para qué? ¿Cuál era tu respuesta? Y ahora los que tienen hijos e hijas, qué les dicen ellos y ellas si les preguntan ¿Para qué van a la escuela? …Si te animas nos cuentas tus respuestas!!


Escrito por: Morena Valdez

viernes, 22 de enero de 2010

miércoles, 20 de enero de 2010

RSE una inversion necesaria

Una sigla que se puso de moda en los últimos años se presenta ahora como una posible oportunidad para la población.Ser rentables financieramente, socialmente y medioambientalmente es lo que deben buscar los planes de Responsabilidad Social Empresarial (RSE) de las firmas salvadoreñas. Aquellas empresas que apostaron su expansión en la región, ahora es necesario que vean su expansión al interior de El Salvador, apoyando a las comunidades que están a su alrededor para, de alguna forma, ayudar a quienes supieron ser su fiel mercado, porque atrás de cada consumidor hay una persona. Una persona que siente, que tiene problemas, alegrías, proyectos, necesidades, hijos, hijas, amistades. Hoy es momento de saltar la palabra consumidor y aterrizar en la palabra persona, incluso, para mantener al consumidor. Hoy, plantear un acuerdo sincero y transparente entre empresarios y personas, canalizado a través de la Responsabilidad Social Empresarial, es otra forma de superar las venideras dificultades y resignificar el mercado.

Intentando recuperar el espacio público




Volver a disfrutar el espacio público de las ciudades centroamericanas debería ser prioridad de las políticas de los gobiernos de turno. Comprender que nuestra casa es parte de una casa mayor llamada ciudad, es parte de un proceso de construcción de civismo urbano que debe comenzar cuanto antes por el bienestar de todos y todas quienes vivimos en centros urbanos. Para ello necesitamos que las personas entiendan que las ciudades son suyas y que como mandantes tienen derecho a solicitar que sus espacios públicos sean utilizables y sobre todo seguros.

Un espacio público, en oposición al privado, es aquel que es de dominio de todos y todas, que sirve para satisfacer las necesidades colectivas de la sociedad, generar interacción y cohesión social, y al mismo tiempo, construir identidad como grupo a partir de acontecimientos históricos o de la vida cotidiana que en él suceden. La ausencia de los mismos genera un vacío en el sano funcionamiento de la sociedad que no es reemplazable. Contar con estos espacios, con servicios básicos que permitan su goce y accesibilidad, es fundamental para la construcción de una sociedad moderna, que debe dejar la vida intramuros, aislada de sus hogares, por una vida más pública y cohesionada. Espacios públicos y servicios públicos van de la mano.

La creciente inseguridad es una de las barreras más grandes que tenemos. Esto ha generado que proliferen los centros comerciales con lugares al aire libre o incluso imitando paseos peatonales donde la gente pueda sentirse segura, pero cuya permanencia en los mismos está sujeta al consumo de un bien o de un servicio. Son espacios excluyentes. No nos confundamos. Un espacio público es libre y gratuito para toda la población por igual.

Es momento de unirnos como usuarios de este servicio urbano y proponer. Pensemos qué elementos queremos que existan que nos garanticen el uso sano y seguro de los espacios públicos. Hablemos con las instituciones para que nos apoyen. Por nuestra experiencia de trabajo en la vía pública, cuando un grupo estable de ciudadanos y ciudadanas se sitúan en un parque alrededor de una actividad que los convoca, el espacio público comienza a volverse seguro, pues el propio grupo actúa como un elemento disuasivo de formas de violencia extremas como las pandillas o maras, el propio grupo se protege como grupo y protege a sus integrantes. La cohesión social es posible y necesaria en la construcción de una nueva sociedad que trabaje por un proyecto país y regional común.

El alma de las ciudades es su gente. Pero no gente encerrada en sus casas tras muros, sino gente viviendo y disfrutando de sus calles, sus parques, sus plazas y conociendo más gente, generando vínculos urbanos que nos hacen sentir parte de algo más.



Alejo Campos
Presidente de CamposArtGroup El Salvador
Productora de Contenidos para el Desarrollo